La Facultad de Bromatología acompañó, un año más, el VI Encuentro “Alma de Yatay”, realizado los días 16 y 17 de marzo en el Refugio de Vida Silvestre La Aurora del Palmar, en una nueva edición que reunió a actores científicos, productivos y territoriales comprometidos con la conservación y valorización del Butiá Yatay.
La participación se dio en un contexto especial: la reciente celebración del Día de la Palmera Butiá Yatay, conmemorado por primera vez de manera conjunta entre Argentina, Brasil y Uruguay el pasado 13 de marzo, consolidando a esta especie como símbolo de identidad, cultura y trabajo en la región.
En este marco, el equipo del laboratorio DyMACRER (Desarrollo y Mejoramientos de Alimentos de Calidad de Entre Ríos), junto al Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos de Entre Ríos (ICTAER: CONICET–UNER), formó parte de las jornadas técnicas orientadas al uso sustentable, la innovación y la puesta en valor de este fruto nativo.
Durante el encuentro, se desarrolló la disertación “Avance en las investigaciones sobre las propiedades y usos del Butiá Yatay”, donde se compartieron más de diez años de trabajo científico.
La docente e investigadora Natalia Sosa abrió la presentación con un recorrido por las principales líneas de investigación, desde la caracterización del fruto hasta el desarrollo de productos innovadores.
Luego, María Florencia Díaz, docente y becaria doctoral del CONICET en ICTAER, expuso sobre los avances de su tesis doctoral en Ingeniería de los Alimentos (UNER), destacando el desarrollo de un jugo en polvo obtenido mediante secado spray. Se trata de un ingrediente natural que permite conservar las cualidades sensoriales del fruto y ampliar sus posibilidades de uso durante todo el año.
Por su parte, Andrea Carraza presentó los avances en la estabilización de la pulpa fresca, en el marco de su Doctorado en Alimentos y Nutrición (UNER), con el objetivo de potenciar su aplicación en gastronomía y coctelería, abriendo nuevas oportunidades para el aprovechamiento del yatay.
Cabe destacar que la Universidad Nacional de Entre Ríos, a través de la Facultad de Bromatología y el ICTAER (CONICET–UNER), lidera la revalorización del fruto de la palmera yatay (Butia yatay), nativo de Entre Ríos. Investigadores e investigadoras han caracterizado su alto valor nutricional, desarrollado tecnologías para la obtención de jugo y harina, y promovido su incorporación al Código Alimentario Argentino, impulsando además el desarrollo de emprendimientos locales.
El encuentro también abordó problemáticas clave para la conservación de los palmares. En la primera jornada se trabajó sobre la prevención y control del picudo, con especial atención al picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus), una plaga invasora que representa una amenaza creciente para estos ecosistemas.
Especialistas de organismos como SENASA, INTA y centros de investigación de Brasil y Uruguay compartieron estrategias de monitoreo y manejo, destacando la importancia de la articulación entre ciencia, Estado y comunidad.
Durante el segundo día de la jornada, se puso el foco en el uso sustentable y la innovación, resaltando el valor nutricional, tecnológico y cultural del Butiá Yatay. En este espacio, participaron investigadores e investigadoras de CONICET y de universidades de la región, junto a referentes institucionales y territoriales que trabajan en la conservación de los palmares.
Entre las exposiciones destacadas se presentaron experiencias vinculadas a modelos de conservación, prácticas de manejo sostenible, restauración de palmares y estudios genéticos y productivos de especies nativas, fortaleciendo una mirada integral sobre este recurso estratégico.
La participación de la Facultad de Bromatología en “Alma de Yatay” y del ICTAER reafirma el compromiso institucional con la investigación aplicada, la formación de recursos humanos y la transferencia de conocimiento, en diálogo permanente con las necesidades del territorio.
En un contexto en el que el Butiá Yatay se consolida como parte del patrimonio natural y cultural de la región, estos espacios de encuentro resultan fundamentales para seguir construyendo, de manera colectiva, estrategias que promuevan su conservación y su aprovechamiento sostenible.





